Baños árabes

Los baños árabes son una tradición muy granadina

El boom por la estética y el cuidado de la salud se ha instalado en la sociedad actual con fuerza pero ya los griegos y los romanos utilizaban las termas. En Granada, los musulmanes, allá por el siglo XI, descubrieron los baños árabes o los Hamman, los continuadores de las caldas romanas, aunque más pequeños, tipificados e inconfundibles.

Para los musulmanes el agua tenía mucha importancia, en el caso del baño, alcanzaba un doble objetivo: la limpieza corporal y espiritual. El agua era un símbolo de purificación, limpieza de los pecados y regeneración. Por ello, tras él se liberaban de aquellos actos realizados contra los preceptos del Corán.

El hamman era un edificio público, cívico y, en cierta medida religioso. Los habitantes del barrio acudían al baño para lavarse, cortar el cabello, depilarse, recibir masajes, además de servir como lugar de reunión. Había un horario distinto para hombres y mujeres.

Para la construcción de los muros del edificio se utilizó argamasa (cal grasa con arena y pequeñas piedras) ya que las paredes debían aguantar la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. Las bóvedas se fabricaron con piedra y ladrillo aunque estaban aligeradas con claraboyas y lumbreras por las que penetraba la luz a las diferentes dependencias.

Estos edificios tenían un mínimo de tres o cuatro salas correspondientes a un vestíbulo, el “al-bayt al-maslaj” árabe, una primera nave de refresco, llamada “al-bayt al-barid”, en la que se recibían los blancos paños para el cuerpo y la cabeza y las sandalias de madera. Desde esta sala accedía a la estancia central, “al-bayt al-wastani”, con la estufa de vapor. La última sala, el “al-bayt assajun” musulmán, era de aguas calientes.


Recreación digital del interior de los baños árabes. Fuente: youtube.com

Para el abastecimiento del agua a la ciudad los musulmanes construyeron una importante red hidráulica, tomando sus aguas de ríos (Darro, Beiro y Genil) así como de los numerosos manantiales que brotan en los alrededores de Granada.

El Bañuelo, el máximo exponente de los baños árabes. 
Hammam baños árabes, relájate